Míriam González

Es un curso que incluso diría que se queda corto. Clases muy dinámicas y sobre todo prácticas, que al fin y al cabo es lo que se necesita (y más en esta profesión). Además, los profesores son un auténtico lujo, de quienes aprender personal y profesionalmente. Una experiencia increíble, además de la visita a Madrid, que permite ver la “realidad” a gran escala.